jueves, 12 de julio de 2018

CASO DEL DR. STRANGER (PARTE 1)


¡Hola!. No soy un tipo famoso, menos un ricachón. Tengo un consultorio ya que la mayoría me cuentan sus vidas trágicas o sus anomalías psicópatas. ¡Bueno!, a veces me divierto y a veces me parece aburrido y ante esa contrariedad pues lo único que me queda es seguir creciendo como profesional y convertirme en el mejor psicólogo de mi zona.


Un día como todos. Llego a mi consultorio con mi taza de café, empiezo a revisar mis pendientes y empecé a cranear, que quería avanzar lo más rápido posible para irme a casa y así poder descansar, llamé a mi secretaria y le pedí que no contestara a más pacientes, ni por urgencia y si había una, quería que lo añadiera en la lista de espera.

Pues como me lo esperaba, ella nunca me hizo caso y casi la cuelgo del pescuezo y al final del día nunca me comentó, que tenía el caso de Noelia y renegando tuve que aceptar una consulta más.

Noelia es una chica demasiado peculiar y SÍ, me impactó a primera vista su manera de dialogar, así que me costó un poco comprenderla, a veces pensaba que era botada pero al final me di cuenta que no y sin querer, queriendo, ese día me dejó una sensación extraña, inexplicable para mi rutina y empecé a interesarme en ella.

“¿Cómo saber si le caigo bien?”, es una pregunta, preguntona que rondeaba mi cabeza a cada segundo, a mil por hora. ¡OK!, tenía que alejarme de todos esos pensamientos pero era inevitable y tenía miedo que cambiará a 360º mi vida y más que todo, afecte mi vida familiar. Me olvidé comentar que soy casado con dos hijos de por medio, y no era saludable poner en esta situación a todos ellos ya que dependían de mí.

Un sábado por la noche vino Noelia a mi consultorio, eran como las 11:00p.m. y me sorprendió, me pidió ayuda en ese momento pues la estaba pasando muy mal, se sentía triste y desmotivada y lo único que hice fue consolarla y volvimos a mirarnos raro, tanto así que empecé a sonrojarme, no quise que se diera cuenta pero era tan obvio mi reacción que no podía ocultarlo y sentía que ella ya sabía que me gustaba pero no me atrevía a declararme.¡Qué roche!.

Pasaron días de abstinencia, donde ella venía a sus consultas, tenía unas ganas locas de besarla pero no podía, somos mundos diferentes y ambos estábamos acompañados, era el momento equivocado pero existen las tentaciones que con el paso del tiempo se vuelven cada día más constantes, aún la recibo en consulta y me ha dejado una gran incógnita en mi cabeza, a veces siento decirle todo y a veces no, será que no deseo malograr la amistad por ambas partes, que fue voluntaria desde el primer momento.

Estoy en este dilema pero por ser psicólogo puedo controlarlo, no sé hasta cuando aguante, por eso deseo escribir estas líneas que me sirven como autoayuda, nadie debe salir perjudicado, tengo su confianza y no la quiero romper, es como si fuera ese amor bonito en silencio quedándose en un tema ficticio.

Ella no dejaría su mundo, menos yo, y si pasara algo, nada nos da certeza que sea verdadero o tal vez sí; otra vez empiezo a caer en contrariedades y estoy volviéndome loco, la vida se ha endiablado conmigo haciendo que mis emociones exploten como bombas de tiempo.

Celos o no celos y porqué tenerlos si yo tengo a mi mujer y ella a su hombre, pero cada vez que la veo, se me cae el mundo, no sé cómo hablarle y trato de disimular las cosas enfocándome en una resignación eterna.

Alejarla por mis estúpideces no sería lo ideal y no hay señales que ella sienta lo mismo y se atreva a esto, sería ilógico que deje lo que tiene por este tonto enamorado que no está pensando con sus neuronas, decirle la verdad sería cavar mi propia tumba con mi nombre y apellido. “No, no y no”, la vida está jugando conmigo luego de tantas caídas, pude tener una relación estable y ahora viene otra mujer y confunde mis sentimientos, soy psicólogo pero a veces deseo ser psiquiatra para quitarme de una vez este malestar y hacer la terapia que Walter que dice en todos sus benditos libros, o quedar como Vallejo desahuciado, y sin Wilde para que me consuele. Pueda que Paulo tenga razón y su teoría de las almas gemelas al paso sea cierto.

¡Bendita sea, estas ganas que te tengo!, con decir que estoy a punto de coger el revolver de mi cajón y darme un tiro sin piedad para que no me duela tanto o no querer a dos personas al mismo tiempo.

Noelia llegaste en el momento menos indicado pero mi alma está contigo y aunque no quiera, te está esperando en el silencio de mis labios sin quebrar las líneas de nuestras vidas, mil veces morir así que no tenerte, mirarte de lejos que no mirarte nunca, y así decirle a mis labios que se calmen ante la marea, me estoy hundiendo en el mar de ese deseo profundo.

Bayly me dijo que tome las cosas con tranquilidad y empecé a leer “Las travesuras de la niña mala” de Mario para calmar mis penas y no parecer un desmotivado. Mi mujer me hace el amor y a veces la mente me juega malas pasadas y trato de concentrarme para quererla más y acordarme que ella es la única en mi vida.

Ana, otra mujer que me coquetea me pilló mi verdad, y a veces me chantajeaba en comentarle a mi esposa, lo que estaba sintiendo con esta paciente, para callarla tenía que guiñarle el ojo a veces, ella quería mañosería y media pero no me dejaba, no me gustaba, al menos respetaba a mi esposa pero a penas veía que Noelia ingresaba a consulta, me decía “Cuidado con la niña que llega que te puedes quemar, y yo como chismosa le cuento a tu mujer”, por esas cosas, a veces la odiaba y tenía ganas de callarle la boca por tanto mobbing. Puedo con dos, menos con tres y además tenía ganas de rajar de su pelo teñido pero no, me tenía que aguantarme las ganas de no decirle nada por lo chismosa que es, capaz de comentarle a mi familia, me las tenía que aguantar como macho que se respeta.

Frank, mi amigo del alma sabía toda esta situación y me dijo lo siguiente “Sigue a tu corazón pero cuidado con las caídas con doble golpe”, me dejó más confundido que nunca, y caminando un día por las calles de San Pedro, la vi a ella con él y ¡auch!, actúa normal y no mames, pasa de frente y sé fuerte, ella me vio y me presentó a su esposo y yo tuve que sonreír y ser amable, su marido me veía raro parece que algo no andaba bien, tuve que hacer una despedida relámpago y me metí al primer metro que encontré en el camino. ¡Diablos, me huevié de vía!.

Noelia me habla normal pero a veces usa códigos secretos que me dejan bien baboso, y me toca esperar hasta que ella me hable, se me hace un mundo a cuadritos, y cuando me saluda y da la iniciativa, me pongo como superman pero luego se me pasa cuando sé que solo puedo verla en consulta y no todos los días. Mi esposa se pone celosa cuando hablo con otras mujeres y es obvio como cualquier esposa tratando de proteger a su marido en carrera, mi vida es tan interesante que ella cierra todas las puertas para ser solo suyo y si se entera, me degolla la cabeza y no deseo hacerla sufrir. ¡Soy el homicida del caso de mi vida!.

¡…Sé que este drama sigue, es probable que otro capítulo de mi vida se escriba de ahora en adelante, mi mente despejó ante Liniers y no sé quién carajos soy yo. Simplemente, soy un zombi que vive por el afecto de Noelia y todos tenían razón. Estoy realmente loco…!
                                  
“ Escribiré otro capítulo en el siguiente encuentro. Por el momento, me voy a dormir y me quedo con la incógnita de ¿yo te gusto?...caí en pie”.



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