domingo, 10 de diciembre de 2017

LA OSADÍA DE SER FELIZ


¿La felicidad tiene cura?, me pregunta un niño de 12 años y yo le respondí, “No, sino hay felicidad entonces … ¿La vida para qué serviría?” . Existen días buenos y malos, hay personas que agradecen a la vida y otras, que la maldicen, mujeres sonrientes, hombres renegones, caras inocentes y corazones rotos.

La vida es inexplicable con situaciones buenas y malas y es ahí donde defines la ruta que deseas enrumbar, no todos tienen corazones de piedra y desean detestar su éxito aunque la esperanza sea pequeña, en ese escondite encuentras la “FELICIDAD”.

Hay que ser valientes para conocerla ya que el primer paso es sentirse MOTIVADO, no todos lo sienten, es fácil sentirlo cuando te encuentras en buenas situaciones pero … ¿ y en las malas?, ahí está la incógnita ya que la mayoría de personas se sienten peor que muertos vivientes y no tienen ganas de sonreír. ¨Ante una mala racha, ríete” , es un consejo, dale una cachetada y sé feliz, busca esa motivación que necesitas y para encontrarla, tienes que empezar a valorar por lo que tienes en este momento, siente la SATISFACCIÓN de tener vida, familia y amigos, que no estas solo y si en caso te pasara algo, ellos estarán contigo.

ACTITUD es la mejor decisión ya que se complementa de la motivación, atrévete y que nadie te detenga, la vida es corta como para desperdiciarla y es mejor vivir sonriendo, disfrutando de cada momento como si fuera el último, tratando de luchar por tus metas y lo mejor de todo es tratar de hacer cosas nuevas que te ayuden a ser OPTIMISTA, decide a ver el lado positivo de las cosas y si en caso pasas por penurias o desastres también es positivo porque cada momento que pasas se convierte en una experiencia que te enseña y lo bueno de eso es que puedes enseñar a los demás, te vuelves un consejero y optas por una actitud más madura, creces en lo personal.

Todo lo que vives mejora tu CALIDAD DE VIDA, hoy en día hay que cuidar ese factor importante ya que alrededor tuyo, no solo te encuentras tú sino también tu familia que te brinda AMOR, que es la base para aprender a amarte y amar a los demás, ese sentimiento implica el saber DAR, cuya entrega lo haces a tu prójimo sin ningún interés de por medio, cuando eres solidario la vida te recompensa por esa acción voluntaria y eres feliz.

Cambia y no mires tu vida de blanco o negro, tú decides tu destino y tu felicidad que lo puedes encontrar hasta en las cosas más pequeñas que se presenten en tu camino, un abrazo, un momento en familia, un beso, un logro o una situación que valores y te haga sentir bien, que nutra tu desarrollo personal y lo mejor de todo, que seas tú mismo y sonrías. ¡Sé feliz, no lo dudes!

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